martes, 23 de marzo de 2010

Jóvenes Vulnerables, Recomendaciones.

Con la finalidad de superar las limitaciones, carencias e ineficacia que se han identificado en el funcionamiento del eje de atención a grupos vulnerables, se plantean las siguientes recomendaciones preliminares, las mismas son esenciales y necesarias para el buen funcionamiento del mismo.

  1. Favorecer el Enfoque de Derechos: Se debe reenfocar el eje, estableciendo las obligaciones inherentes a la función del Estado respecto del sector de jóvenes en exclusión social (prevención e inserción social) las políticas públicas dirigidas a este sector deben de superar el enfoque altruista-asistencialista cuya premisa es de naturaleza subjetiva. Hay que trabajar en el marco de los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales que hacen a los jóvenes sujetos de derechos (Constitución de la República y Convención Internacional de los Derechos del Niño y del Adolescente), y fomentar la creación de un cuerpo legal exclusivo para el sector juventud ya sea de naturaleza nacional (ley de juventud) o internacional (Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes).


     

  2. Fomento de la Interinstitucionalidad e Intersectorialidad: La coordinación entre los distintos sectores de gobierno, así como entre organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y la sociedad civil, representa un gran desafío al desarrollo de políticas y programas de atención a jóvenes en riesgo y desintegración social. Asimismo la coordinación es necesaria para lograr una atención integral a este colectivo en nuestro país. A continuación se definen algunos elementos considerados necesarios para la coordinación intersectorial e interinstitucional de políticas dirigidas a los jóvenes vulnerables:
  • El reconocimiento de los derechos, necesidades y potencial de los jóvenes vulnerables;
  • Una visión compartida sobre la atención integral de los jóvenes en exclusión social.
  • La voluntad política sustentable en el tiempo y el liderazgo técnico.
  • La consciente toma de decisiones conjuntas a nivel nacional.
  • La activa participación de la sociedad civil; asociaciones, fundaciones, familias, comunidades, etc.

La coordinación debe concretarse a través de compromisos, la construcción y la acción colectiva y así garantizar los derechos a los que son acreedores los jóvenes vulnerables. Se concluye que la alianza y el liderazgo son condiciones esenciales aunque de difícil logro para garantizar la coordinación intersectorial e implementar políticas integrales para la juventud vulnerable, además es necesaria una decisión nacional en el campo de la juventud en riesgo y desintegración social por el sector dirigente, sin la cual incluso una medida moderada que busque acuerdos, tal como la creación de un mecanismo de coordinación, generalmente no será muy efectiva.


 

  1. Alianzas con Iniciativas Civiles: Ciertas experiencias de la sociedad civil constituyen puntos de partida y precedentes de relevancia incluso para el propio Estado. Se debe de recurrir a la alianza con estas iniciativas para generar efectividad e impacto en la prevención, rehabilitación y reinserción de jóvenes vulnerables; dichos advenimientos deben ser evaluados y mejorados para poder ser reproducidos desde un enfoque de cumplimiento de obligaciones del Estado respecto del sector al cual están dirigidos.


     

  2. Sistematización de Formulación, Evaluación y Monitoreo: Se Recomienda implementar un sistema articulado que permita su utilización en la toma de decisiones y avanzar en el conocimiento de los dominios que nos competen; esto con la finalidad de diagnosticar y priorizar sobre las problemáticas a atender, medir los resultados de gestión y optimizar procesos, decidir sobre la continuidad de las iniciativas y dirimir sobre la reprogramación y reutilización del modelo. El cumplimiento de estos fines a través del mencionado sistema, permitirá:
  • Contar con una herramienta clave de apoyo a la gestión, a nivel de coordinación general, programas y proyectos
  • Comparar resultados intra y entre proyectos y programas
  • Analizar información transversal y longitudinalmente.
  • Relacionar los impactos logrados con los indicadores de gestión.
  • Complementar información originada en los mismos proyectos con la emanada de supervisiones y evaluaciones externas.
  • Generar una base de datos para el diseño de futuros proyectos.
  • Coordinar el flujo de información y mensajería entre los actores relevantes para la gestión.
  • Contar con una fuente de aprendizaje en materias sustantivas y de gestión.


 

Implementando este sistema se contara con herramientas de naturaleza técnica fundamentales para el desarrollo de las políticas públicas de juventud y para la medición de su impacto en la población beneficiaria.

viernes, 12 de febrero de 2010

Jovenes Vulnerables

Tercera Entrega

La situación delincuencial que vive el país, y en especial ciertos casos emblemáticos que se han dado a conocer, e impactado a la población salvadoreña, pone de nuevo el tema violencia-delincuencia juvenil en el tablero gubernamental, el presidente de la Republica ha presentado un nuevo plan de seguridad y ha llamado a los distintos sectores de la sociedad a participar en un esfuerzo de unidad en cuanto al tratamiento de esta problemática; me parece sumamente esperanzador este esfuerzo de concertación liderado por el ciudadano presidente, en especial porque dicha iniciativa tiene por finalidad la evaluación y diagnostico de la problemática, y por lo tanto las posibles soluciones están basadas en realidades estructurales y no responden a la necesidad de logros publicitarios. Al respecto del diagnostico, evaluación y presentación de soluciones en razón del tema de jóvenes vulnerables, las siguientes consideraciones.
En primer lugar hay que establecer que es fundamental atender y crear oportunidades, es decir, formular políticas públicas de juventud encaminadas a jóvenes en desventaja (excluidos socialmente) que por razones implícitas a su entorno y desenvolvimiento se encuentran en riesgo y desintegración social, es decir “jóvenes vulnerables”.
En el marco de diversos estudios y experiencias latinoamericanas documentadas en estos dominios, puede apreciarse que las que se han sustentado en enfoques preventivos, logran más y mejores impactos, incluso se ha constatado que las experiencias de prevención inespecífica (destinadas a los jóvenes en general) son las más eficaces; en razón de lo anterior los componentes de atención que deben ser establecidos en aras de atender la problemática juvenil y su relacion con la delincuencia y violencia social son:
· Prevención Inespecífica (atención primaria1)
· Prevención de factores de riesgo (atención secundaria2)
· Binomio Rehabilitación-Reinserción (atención secundaria y terciaria3)

1- Atención Primaria: Consiste en las medidas más generales y difusas que promueven acciones de no violencia y el incentivo de caminos alternativos a las conductas de riesgo que derivan en la desintegración social.
2- Atención Secundaria: Las políticas y los marcos legales se enfocan a desarrollar medidas centradas y dirigidas a grupos o individuos que merced a distintos factores (pobreza, entorno residencial, deserción escolar, falta de oportunidades laborales) se encentran en mayor riesgo de desintegración social (pandillerismo, drogodependencia, indigencia).
3- Atención Terciaria: Las políticas y marcos legales se orientan a intervenciones centradas en la atención a largo plazo, con posterioridad a la desintegración social, e intentos por reducir los traumas o la discapacidad de larga duración.
(Jóvenes Violencia y Gobernabilidad Democrática, Experiencias y desafíos en América Latina y El Caribe – Ernesto Rodríguez)

Las consideraciones que sobre este tema en particular se tienen pasan por recomendaciones preliminares de tipo esencial para la puesta en práctica de políticas públicas que cumplan la finalidad antes relacionada, propuestas puntuales y transversales en cuanto al desarrollo en las áreas de acción que deberán establecerse en consonancia con los componentes ya antes mencionados, dichas propuestas serán el tema de las siguientes entregas.

lunes, 8 de febrero de 2010

Jovenes Vulnerables, Segunda Entrega


El diagnostico y funcionalidad del Plan Mano Amiga – Mano Extendida, simplificado al establecimiento de estos como programas dentro del Plan Nacional de Juventud., parte de una premisa absolutamente carente de credibilidad, y además consonante con el enfoque asistencialista que fue la regla en los programas y proyectos sociales aplicadas en el gobierno anterior, y sigue siendo observado en la nueva administración, dicho enfoque, en cuanto a la temática que nos ocupa, puede resumirse en el siguiente enunciado: “La responsabilidad de los jóvenes vulnerables por su decisión de optar por vicios o renunciar a los valores positivos, en contraste con un Estado paternalista y bueno que tendera la mano hacia aquellos dispuestos a cambiar”.
Los programas “Mano Amiga” y “Mano Extendida” cuya finalidad como ya se ha mencionado, era una estrategia publicitaria de la anterior administración, y cuyo punto de partida carecía totalmente de credibilidad, nunca fueron seriamente desarrollados (en cuanto a los esfuerzos que plasmaban – prevención y rehabilitación – reinserción de jóvenes en riesgo y desintegración social) por parte de la dependencia de juventud mencionada, estos fueron puestos en marcha por medio de iniciativas seriamente limitadas y casi totalmente ineficaces; entre sus carencias más destacadas se pueden mencionar:
· El rol de rectoría y coordinación de un esfuerzo cuyo fundamento radicaba en la integración de programas públicos y privados ya existentes en las áreas a tratar, no se ejecuto jamás en el funcionamiento del eje.
· Las redes interinstitucionales que se planteaban en el Plan Nacional de Juventud nunca fueron establecidas en ninguno de los dos programas, existieron pequeñas muestras de estas para la puesta en práctica de algunos proyectos (Granja Escuela Izalco), mas sin embargo estos, no tuvieron impacto importante.
· La carencia de diagnostico y priorización de los problemas que debían de tratar los programas.
· Los proyectos que en la práctica fueron incluidos como parte de dichos programas, si bien respondían al tratamiento de las áreas de acción del eje, no fueron formulados de manera sistemática sino más bien respondían a la necesidad de logros publicitarios para la Secretaría de la Juventud y para sus distintos titulares.
· La falta de sistemas de evaluación y monitoreo de los programas y sus proyectos, y por lo tanto de cifras de impacto, eficacia y eficiencia de los mismos.
· El excesivo activismo de parte del personal del eje encargado de aplicar los programas, reflejo directo de la confusión en cuanto a la finalidad de la Secretaría, que radicaba en la formulación y diseño de políticas públicas de juventud, no en la ejecución de estas.
Según el plan mencionado, el eje de Atención a Grupos Vulnerables además de los programas de mano amiga y extendida, contaba con el programa Apoyos Solidarios cuya finalidad era crear redes de apoyo juveniles, familiares, escolares y empresariales para brindar soporte financiero y técnico a los jóvenes vulnerables; dicho programa nunca se desarrollo en los cinco años de funcionamiento de la Secretaría de la Juventud, y si bien la iniciativa y finalidad del mismo era interesante, su metodología lucia ineficaz y seriamente irreal.
No todo lo que en respecto del mencionado eje se refiere por parte del Plan Nacional de Juventud era malo o inservible; comenzando por la finalidad del mismo, se pueden mencionar además entre sus aciertos, el rol planteado para el eje como coordinador y rector de un esfuerzo que suponía la integración de iniciativas públicas y privadas en relación a los jóvenes vulnerables; las áreas de acción a las que hacia referencia (colectivos de jóvenes vulnerables previstos como beneficiarios) y las metas que se procuraban alcanzar. En este apartado sin embargo y en el marco de un nuevo esfuerzo nacional para dar tratamiento a estos colectivos juveniles, es necesario identificar sectores de la juventud nacional que fueron y siguen siendo obviados en cuanto al tratamiento de sus diferentes problemáticas como parte de una política pública que los tenga por destinatarios, estratos de jóvenes que se identifiquen en estado de exclusión social, y en consecuencia encaminar acciones de intervención para con los mismos.
Las limitantes identificadas en el eje relacionado, consecuencia de las observadas en el Plan Nacional de Juventud, y que en gran medida pueden hacerse extensivas al que fue el funcionamiento de la Secretaría de la Juventud en general, y el problema estructural de la violencia y delincuencia juvenil que asfixia al país son causas de esta serie de entregas en referencia al tema de los Jóvenes Vulnerables.

Juventud Vulnerable, Primera Entrega


Para contrarrestar el pobre funcionamiento de políticas represivas tipo “Mano Dura y Mano Súper Dura”, el gobierno anterior decidió convocar mesas de trabajo y foros antipandillas con amplia participación de sectores estatales y sociales involucrados con la problemática de la violencia y delincuencia juvenil; dichos esfuerzos dieron resultados importantes a nivel documental (“Programa Juventud en Desarrollo” - Oficina de Justicia Juvenil CSJ / Mesa Interinstitucional Permanente para la Atención a la Violencia y Delincuencia Juvenil, 2004 y “Construyendo Juntos una política de prevención, atención y control de la violencia, El camino recorrido por las mesas de trabajo. Balance y Perspectiva” – Foro Antipandillas / Convocado por el Ministerio de Gobernación, Junio de 2004.) Pero en realidad solo fueron utilizados por el gobierno de manera publicitaria y como una manera de acallar la crítica al “manodurismo” que a todas luces era ineficaz e ilegal (inobservancia y violación de derechos humanos, garantías constitucionales y procesales).
Como parte de la estrategia publicitaria que el gobierno ideo, en primer lugar con la convocatorias interinstitucionales, nació como segunda parte de la misma, el “Plan Mano Amiga – Mano Extendida”, que luego se transformaría en Programa Mano Amiga y Programa Mano Extendida (ambos como supuesto complemento integral de el Plan Súper Mano Dura) el fin del primero era aglutinar y alinear por medio de una red interinstitucional las alternativas de prevención de la violencia juvenil; el segundo utilizaría el mismo mecanismo en el área de rehabilitación.
Ambos fueron incluidos en el eje de Atención a Grupos Vulnerables, que a su vez era producto de la sectorización de problemas y necesidades juveniles que se plasmaron en el Plan Nacional de Juventud “JóvenES”, cuyo ente aplicador era la Secretaría de la Juventud; el objetivo de dicho eje era la creación de oportunidades para jóvenes vulnerables y excluidos (en riesgo o desintegración social).
El Plan Nacional de Juventud sin embargo, no se formulo a partir de los aportes de los diferentes actores institucionales y sociales que participaron en el proceso de discusión sobre los factores de riesgo social que conducen a la desintegración del colectivo juvenil, que tuvo lugar al inicio de la gestión anterior. La fuente del mencionado Plan, se limito a una encuesta independiente; lo que explica el porqué ignora numerosos estudios especializados que describen las precarias situaciones socio-económicas de la juventud salvadoreña, las condiciones de inequidad social y su relación con la exclusión, claramente identificadas por fuentes de innegable credibilidad.
Entre otras falencias, el Plan Nacional de Juventud., soslayaba la naturaleza multicausal de la violencia y la delincuencia juvenil y su relación con el entorno socio-histórico de la juventud, y aun más grave, el plan no partía de un conjunto de obligaciones inherentes a la función misma del Estado respecto del sector al cual estaba dirigido (La Juventud); el mismo no hacía referencia al marco jurídico correspondiente (Constitución de la República y Convención Internacional de los Derechos del Niño y del Adolescente), tampoco formulaba una articulación concreta constituida en el ordenamiento jurídico Salvadoreño; se limitaba a basarse en un enfoque de naturaleza altruista-asistencialista, en lugar de fundamentarse en uno que observara los derechos cuyos titulares eran y son precisamente los jóvenes.-

jueves, 24 de septiembre de 2009

de futbol, gallos y botas.

Capítulo II
El Último Domingo.
- A la puta! Que te gustaría que te arrancaran los pelos de la cabeza, al animalito hay que tratarlo con cuidado
Airado había reprimido a su hijo el mayor Sigüenza porque aquel al levantar a uno de los gallos de pelea del militar lo tomo por la cola de manera tan brusca que le arranco dos plumas de la misma, Chalo recordaría ese último domingo que acompaño al mayor a la cancha de gallos ayudándole a cargar con dichos animales; la pelea de gallos para quien nunca ha tenido la suerte de presenciar una, consiste en soltar dos gallos en un ruedo demarcado por tablones de un metro de altura con aproximadamente cinco metros de diámetro y piso de polvo, los gallos para quien no está consciente de esto nacieron para pelear, cuando alcanzan la madures abandonan los juegos propios de pollos y la tan sola presencia de otro macho impulsa su instinto a la pelea a muerte, hay quien tiene la idea de que son los hombres quienes los entrenan con el fin de convertir en maquinas de guerra a los de otra manera mansos seres, nada más alejado de la realidad para quienes sinceramente parecen ser hijos propios del dios Marte, la realidad pugilística de estas criaturas se demuestra de manera aun más clara al ver incluso gallinas peleando entre ellas en no pocas ocasiones; la pelea a la que Chalo acompaña a su padre es propia de los domingos por la tarde en San Miguel y el mayor Sigüenza es regular del selecto grupo de varones que atienden esta cita dominical, Chalo es el ayudante de su padre en estos menesteres desde los cinco años por designación directa del mismo, el mayor no imagina ni imagino nunca que el niño de hecho acude religiosamente al improvisado palenque desde antes de cumplir los cuatro, pues desde siempre le intrigo que haría el padre los domingos con los machos de las gallinas envueltos en petates amarrados en los dos extremos por una pita de cáñamo que hace las veces de cabestrillo para hacer más fácil el cargar a las aves cual si en lugar de una de estas se llevara un maletín, Chalo acude en una de esas ocasiones empujado por la curiosidad persiguiendo al mayor al palenque y lo que ve ahí lo emociona, se da cuenta de que los gallos sirven más que para machucar gallinas, que también pelean, al crio le atrae el baile que se produce de la pelea y encuentra a los animales muy “hombres” pues no se ahuevan a la hora de topar entre ellos; desde ese día, Chalo se convierte en fanático de la pelea de gallos y dicho gusto le durara toda la vida.
Cuando el mayor Sigüenza le comunica a su hijo un domingo cualquiera que ese día le acompañara al palenque porque ha decidido llevar cuatro “loras” y solo tiene tres petates, al niño se le ilumina la cara, en si Chalo tendrá buenos recuerdos de su padre, ese primer domingo que le acompaña a la pelea de gallos, las veces que el mayor le abrazaba y le daba mordiscos cariñosos en las orejas y cuando le miraba orgulloso jugar futbol frente a su casa en partidos de barrio donde Chalo se cansaba de meter goles con ambas piernas, nunca entendió Chalo el porqué algunos futbolistas solo son capaces de pegarle al balón de manera correcta con una de sus piernas, para el que es ambidiestro, el golpeo de balón con ambas piernas es lo más fácil del mundo y cuando lo explicaba a alguien que no era capaz de hacerlo simplemente decía, “hace con la pata mala, lo que haces con la pata buena” y le pegaba a una pelota imaginaria con ambas de sus dotadas piernas, de hecho Chalo nunca pensó en los jugadores que solo eran capaces de usar una de sus piernas como buenos futbolistas, este criterio lo mantendrá toda la vida al punto que muchos años después cuando haciendo uso de la maravilla de la televisión contemplo a Maradona se refería a este como “un enano que no es capaz de pegarle con la derecha”, en ese sentido en cuanto a la discusión eterna de quien es mejor si Pele o Maradona, Chalo se decantaba siempre por el Brasileño por lo que para otros puede ser una simple apreciación, que Pele le pegaba con las dos patas, sin embargo su preferencia por Pele en esta particular disputa, siempre pensó que en cuanto al título de mejor jugador, este no le pertenecía al carioca, a su criterio dicha distinción le correspondía a otro Brasileño, Garrincha, de quien elogiaba su endiablado quiebre a la derecha y del cual explicaba que era tan bueno porque era “cascorbo”. Ese último domingo en el que Chalo acompaño a su padre a la cancha de gallos, no puede contarse como buen recuerdo, porque el haberle arrancado las plumas al gallo al levantarlo le merecieron una buena puteada y un par de coscorrones, el tratar bien a los gallos a la hora de levantarlos teniendo el cuidado suficiente para no dañarles las plumas de la cola es una conducta que Chalo aprendió ese día y no solo repitió por el resto de su vida sino que también exigió de cualquiera que fuera su ayudante a la hora de llevar a las “loras” al palenque, no serán pocos los cipotes que encargados de esa tarea, al maltratar un gallo sufra de la respectiva puteada y el par de coscorrones que les destinara Chalo en su edad Adulta, y que ese domingo a los siete años recibió de su padre, el mayor Napoleón Sigüenza, quien no podía imaginarse, como tampoco lo hacia su hijo, que ese era precisamente el último domingo que se apersonaba a la cancha de gallos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

de futbol, gallos y botas.

Capítulo I.
Horfandad.
Gonzalo “Chalo” es el tercero de cuatro hermanos, dos varones, además de Chalo se cuenta el benjamín “Tencho” de quien en este preciso instante no recuerdo su nombre y siendo que es el único Tencho al que conocí en mi vida, no sé a ciencia cierta a cual nombre le pertenece el referido diminutivo. Faltan dos hermanas en la cuenta, Margarita, la mayor y Eva que en realidad era gemela del que por aquello de lo bíblico fue nombrado Adán, pero que pereció sin cumplir siquiera el mes de vida por las complicaciones que le significaban la falta de aire en sus mal formados pulmones.
El padre de Chalo era el Mayor Napoleón Sigüenza, oficial de carrera del Guardia Nacional tuvo a cargo del destacamento de San Miguel el Alto, lugar donde se desarrolla la historia que nos ocupa y sobre el cual volveremos más adelante para describirlo con calma, del coronel no se sabe si nació en la ciudad de La Unión o en la de Sensuntepeque, lo que sí es un hecho es que debido a su carrera militar se veía obligado a viajar entre diferentes ciudades para hacerse cargo de los distintos cargos correspondientes a los destacamentos de la Guardia Nacional, acompañado por su puesto de su familia. La madre de Chalo, era Roselia Margarita Fragoso de Sigüenza, oriunda del pueblo “La Victoria”, como varios de los Fragoso, a escasos diez kilómetros de San Miguel, trabajaba como empleada domestica de una familia adinerada de San Miguel de quien no recuerdo su apellido pero sí, que residía en la llamada Casa Rosada, esta referencia obviamente responde al color de los muros y columnas de la misma que se ubica en la esquina norte de la casa de Chalo y tiene el estilo de las casas de las grandes plantaciones del sur de los Estados Unidos, no es excesivamente grande pero si lujosa, está enclavada en una de dos manzanas peculiares del pueblo pues las mismas tienen dimensiones especiales en cuanto al ancho de las mismas que es solo suficiente para un inmueble en lugar de dos o más que es lo normal en este tipo de poblaciones, esta característica se da tanto en la cuadra de enfrente de la casa de Chalo como en la del norte de la misma a la que pertenece la casa rosada, le da a esta la sensación de ser mas grande lo que en realidad es aunque a la parte norte del terreno que ocupa, a diferencia del resto de las manzanas ya mencionadas en las que las casas dan tanto a una calle como a la otra, si lo acompaña otro inmueble en paralelo, siendo este el que ocupa el cinematógrafo del pueblo, se dice que el material del que está hecha la casa rosada fue mandado traer a Francia, y de ahí su color peculiar que si bien en la actualidad es común en los inmuebles, en la época de su construcción, siglo antepasado, no lo era.
La familia Sigüenza si bien no puede ser considerada como adinerada, si tiene lo necesario para vivir, casa propia, y sobre todo la entrada económica fundamental que se desprende del empleo del mayor. Esto no durara mucho, a los escasos siete años Chalo se queda huérfano de padre, repentinamente el mayor acusa un agudo dolor de cabeza, por el mismo malestar es inyectado por el Doctor Juárez que reside justo contiguo a la casa de Chalo, a partir de dicha inyección la salud del mayor se deteriora aun mas y para la tarde ya está muerto, esta curiosa casualidad hace que Chalo llegue a sus últimos días de su vida convencido de que fue el Doctor Juárez quien provoco dolosamente la muerte del mayor; en que basa Chalo dicha teoría se preguntaran, a continuación la explicación, Chalo sin embargo su corta edad sabe que su hermana mayor, Margarita de dieciséis años, tiene un amorío con el Doctor, por lo que más tarde en su vida, encuentra en esta situación el motivo por el cual el Doctor Juárez aprovecho, según Chalo, el momento en el cual su vecino el mayor Sigüenza se acercara a él con el objeto de pedirle algún medicamento para su agudo dolor de cabeza, para causarle la muerte antes de que este se entere (esto se entiende irremediable) de la relación del mismo con su hija, el Doctor teme la reacción de la máxima autoridad militar del pueblo ante dicha situación, el piensa que seguramente conllevara a su muerte; cabe mencionar que sus temores no son infundados, en El Salvador de 1926 cualquier padre que encuentre mancillado el honor de una de sus hijas, en especial una de dieciséis años, reaccionara de la manera antes relacionada, es aun más probable esta situación si entendemos que el mayor es un militar que primero da gran valor al honor, segundo obviamente siempre anda armado y por último que siendo precisamente una autoridad militar puede proceder con total impunidad; de la misma manera podemos decir que a Chalo no le faltan razones para haber cavilado la ya establecida teoría. En cuanto al mismo tema, otros miembros de la familia de Chalo piensan que la causa de muerte del mayor pudo tener algo que ver con una diabetes no detectada, los elementos probatorios de esta teoría radican en que dos de los hijos y varios de los nietos del militar sufren o sufrieron dicha enfermedad, si volvemos a tener en cuenta la época en que se desarrollan los hechos y las carencias en cuanto al tema salud en general, esta hipótesis cobra tanto o más fundamento que la anterior.
Dejando de lado las teorías, tanto la de conspiración como la de la enfermedad crónica, aterrizamos en el hecho de que la muerte del mayor como era de esperarse deparo para la familia Sigüenza Fragoso una serie de graves vicisitudes en cuanto a lo económico; las mismas se agravaron dos años después cuando Chalo y sus hermanos pasaron a ser huérfanos en toda formalidad al quedarse sin madre, la señora Margarita también muere en circunstancias no muy claras no por variedad de hipótesis como en el caso de su esposo, sino por la falta de diagnostico en cuanto a la enfermedad que la hizo padecer por más de tres meses antes de finalmente fallecer. Así pues Chalo de nueve años y Tencho de siete, se ven al cuidado de sus hermanas adolescentes, Margarita y Eva de dieciocho y dieciséis años respectivamente.